martes, 16 de abril de 2013

Las ies de TED

Recién termino de ver el video de TED.
No sólo me resultó muy interesante por un lado, sino que mucho de todo esto ya lo había trabajado en un curso de coordinadores de talleres literarios que hice hace unos años (todavía coordino un taller), donde la Inspiración es una especie de musa y no un trabajo constante.
En el inventario colectivo, como bien cuenta TED, existe el momento eureka, en la literatura, creo que está un poco más profundizado, está esta imagen común del escritor, solo, encerrado en su altillo, aislado del mundo por sufrir por amor, o por la guerra, por una enfermedad, por algo, pero sufrido absolutamente. Con la musa que le dicta al oído qué escribir. Si tiene suerte, es publicado. Si no tiene suerte, seguirá sufriendo. Y todo dentro de una solemnidad apabullante. El escritor lee solo y escribe solo. Se retira al campo. Se aisla del mundo.
Y nada más equivocado. El escritor lee para poder debatir con otros, para tener una referencia en otro momento de la historia. El escritor escribe, para poder contarle a otros, para escuchar lo que otros tienen para decir sobre lo escrito. Como cualquier otro modelo comunicativo, el escritor escribe porque tiene algo para decir, y para recibir respuesta.
Comparte la Información.
Comparte las Ideas.
Explora todas esas ideas, y todo lo deja anotado (al menos los escritores se llenan los bolsillos con boletos, servilletas, papel higiénico con ideas escritas)
Interactúa. El escritor, cuando está con el maldito síndrome de la página en blanco, que debe ser la peor catástrofe que existe, uno de los terrores más profundos, se junta con otros. Y como TED dice en el video, se junta en los cafés. O en los talleres. Donde está lleno de gente con los mismos gustos, pero con ideas distintas. Donde todos tienen ideas distintas, pero el mismo objetivo.
En los talleres literarios, se puede trabajar de esta manera solemne y aburrida, que a mi entender lleva a poco más que a la esterilidad literaria, o puede ser un juego. Lo lúdico es lo más fabuloso que hay para fomentar la Imaginación, para sacar a las ideas de la Incubadora mental.
El juego nos propicia al caos, la deconstrucción necesaria para construir y sacarle brillo a las habilidades.

2 comentarios:

  1. ...Y el juego hace que nos involucremos emocionalmente, que nos divirtamos y que en ese intercambio vivencial, nuestro aprendizaje se incorpore a través de todos nuestros sentidos.
    Aprender en un ámbito lúdico nos libera de tener que defender nuestra identidad, podemos imaginar y decir cualquier cosa, total es un juego...

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  2. Es cierto, María Cecilia. Y no hay nada más lindo que aprender con todos los sentidos... aprender completos...
    Y a la vez, nada más serio que un juego. El compromiso que los chicos tienen con los juegos, es algo que deberíamos rescatar y hacerlo propio de los adultos también.
    Rosa Montero, en "La loca de la casa", dice que un escritor siempre escribe, aunque no esté escribiendo. Que cuando uno va por la calle, y se queda mirando a una persona e imagina qué está haciendo, qué hizo, o qué hará, está escribiendo. Está elaborando.
    Nosotros siempre estamos aprendiendo (así, con el abuso de gerundios), auqnue no nos demos cuenta, y siempre estamos enseñando. Me encantaría ver cómo uno puede aprovechar esto todavía más, para potenciarlo, creo que el APA fue la punta del ovillo...

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